miércoles, 28 de julio de 2010

Feliz cumpleAÑO Ada!!!

Hoy Adita ha cumplido su primer año de vida!

Durante todo ese tiempo nos ha llenado de alegría y felicidad a la gente que la vemos crecer. Y es que es una personita especial que siempre tiene una sonrisita preciosa con dos dientes asomando para todo el que le dedica un segundo.

Por eso su tío Pax le ha escrito un cuento único y mágico que yo he tenido la suerte de ilustrar.

Este es nuestro regalo para ti, Ada. Espero que cuando lo puedas entender, lo guardes y lo tengas contigo, no porque sea tu cuento favorito, sino porque sepas que tus tíos te quieren y harán todo lo que esté en su mano para que siempre seas feliz.



 Ada (y el instante preciso)


Ada nació en el segundo que separa la noche de la mañana. En ese mismo segundo que se encuentra situado justo después del momento en el que muere la última estrella. El segundo que precede al momento en el que el Sol se da cuenta de que tiene el cielo para él solo. Son muchos los que creen que no existe ese instante; los que piensan que el paso de la noche a la mañana forma parte de un proceso continuo, indivisible.
Se equivocan.


Ada lo supo desde su nacimiento Nacer en el segundo que separa la coche de la mañana le enseñó a apreciar el instante preciso. Nunca se le escapan esos momentos mágicos en los que ocurren las cosas. Como cuando mamá la mira y sonríe. Y cuando justo después de eso papá sonríe porque ve sonreír a mamá. O como cuando el viento cambia de dirección y todas las flores del campo se pliegan a su capricho.



Ada aprendió que en los momentos importantes casi nunca hay palabras, pero casi siempre hay ruidos. Risas, sollozos o ese leve roce que se escucha cuando la yame de unos dedos familiares te acarician la piel. Y luego está el silencio, que algunas veces es capaz de hacer que te estallen los oídos. Ella ocia el silencio  que acompaña a las  despedidas y adora el que anuncia un beso que se ha dado antes con los ojos que con los labios.

 

Ada descubrió que esos momentos mágicos, únicos, pueden ser buenos y pueden ser malos. Algunos hacen que la gente esté triste durante un tiempo. Otros te ponen contento. Sin embargo, todos están llenos de emoción. Ada es capaz de adivinar el dolor que se oculta detrás del brillo de unos ojos risueños. Sabe que todos los caminos que llevan hasta el instante preciso están llenos de piedrecitas, esguinces y miedos, pero ella se ha prometido que nunca tendrá miedo a caminar.

 

Ada sabe que lo realmente importante es sentir el momento. El segundo que separa la noche de la mañana se ve con el corazón, no con los ojos. Por eso sonríe cuando se cruza con esos personas que se pasan todo el amanecer mirando hacia el cielo con visores especiales. Ella conoce la hora exacta a la que tiene que pararse, cerrar los ojos y sentir como desaparece la última estrella del firmamento.
"Hasta mañana"


Ada no le tiene miedo a la oscuridad. Ella nació entre la noche y la mañana. Le gusta que el sol  le golpee la cara en los días calurosos. Le gusta mojarse cuando a las nubes les da por llorar. Le gusta extender el brazo y dejar que los copos de nieve vayan amontonándose sobre la palma de su mano. Le gusta el misterio que rodea la niebla. Y cada vez que  la luna sale a dar un paseo, le gusta soñar.


Ada ha visto muchos instantes precisos y no todos han sido bonitos. Al final, ha llegado a la conclusión de que el miedo y la tristeza también son buenos porque te recuerdan que la felicidad no depende sólo de uno mismo. "Que triste sería la vida sino nos hicieren falta los demás", se dijo un día. Por eso le gusta abrazar a la gente que se siente mal, y que la abracen cuando ella no está bien. Un abrazo sincero siempre te hace recordar que es lo realmente importante.



Ada nunca ha preguntado la hora de su nacimiento No le importan el día, el mes ni el año. Sabe que nació justo después de la noche y justo antes de la mañana porque lo vio en lo ojos de sus padres. Ada sabe que nacer en ese momento exacto, que llegar en el instante preciso a la vida de alguien, no es cuestión de suerte. Es un don que te dan quienes te aman cuando te aman de verdad.

Ada nación en el segundo exacto que separa la noche de la mañana.





 

4 comentarios:

heraclit0 dijo...

Precioso!! y los dibus una maravilla!! ya puede estar Ada bien orgullosa de sus tíos, estoy seguro que cuando lo comprenda le encantará, os lo habéis currado un montón es el mejor regalo que se le puede hacer a una personita tan especial!!!

Velocista dijo...

Ahora que lo he visto sin preocuparme de que la gente comiese, he flipado. Vaya cuento que os habéis currado. Muchas gracias tía Patri. Todos sabemos que estos son los regalos que nunca se olvidan.

Javier dijo...

Como diría la Edu, aquí hay mucho arte.

Patri dijo...

Me encantan los dibujos!!
Qué suerte tiene Ada!!
Con tanto talento,tanta imaginación y tanto cariño a su alrededor, estoy segura de que va a ser muy muy feliz :)